Jeremías 13
del libro del profeta Jeremías en el Antiguo Testamento
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52
Así me ha dicho Jehovah: "Vé, compra un cinto de lino, cíñete con él y no lo metas en agua." 2Entonces compré el cinto, conforme a la palabra de Jehovah, y me ceñí con él. 3Luego vino a mí la palabra de Jehovah por segunda vez, diciendo: 4"Toma el cinto que has comprado y que tienes ceñido. Levántate y vé al Eufrates; escóndelo allí, en la hendidura de una peña." 5Fui, pues, y lo escondí junto al Eufrates, como me había mandado Jehovah. 6Y sucedió que después de muchos días Jehovah me dijo: "Levántate, vé al Eufrates y toma de allí el cinto que te mandé que escondieses allá." 7Entonces fui al Eufrates y cavé. Tomé el cinto del lugar donde lo había escondido, y he aquí que el cinto se había podrido, y no servía para nada.
8 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo: 9"Así ha dicho Jehovah: ’Así haré que se pudra la soberbia de Judá y la mucha soberbia de Jerusalén. 10Este pueblo malo, que rehúsa escuchar mis palabras, que anda en la porfía de su corazón y va tras otros dioses para rendirles culto y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto que no sirve para nada. 11Porque como el cinto se adhiere a los lomos del hombre, dice Jehovah, así hice que se adhirieran a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, para que me fuesen pueblo y para renombre, alabanza y honra. Pero no escucharon.’
Simbolismo de las tinajas rotas
12"Entonces les dirás esta palabra que
ha dicho Jehovah Dios de Israel: ’Toda tinaja ha de
ser llenada con vino.’ Ellos te responderán: ’¿Acaso
no sabemos que toda tinaja ha de ser llenada con
vino?’ 13Entonces les dirás que así ha
dicho Jehovah: ’He aquí que yo lleno de embriaguez a
todos los habitantes de esta tierra; a los reyes que
se sientan en el trono de David, a los sacerdotes, a
los profetas y a todos los habitantes de Jerusalén.
14Yo los destrozaré, unos contra otros,
a los padres y a los hijos a la vez, dice Jehovah.
No tendré compasión, no tendré lástima ni tendré
misericordia como para no destruirlos.’ "
Humillación y cautividad del pueblo
15Oíd y prestad atención; no seáis
altivos, pues Jehovah ha hablado. 16Dad
gloria a Jehovah vuestro Dios, antes que él haga que
se oscurezca; antes que vuestros pies tropiecen
contra montañas tenebrosas y la luz que esperáis él
os la vuelva densa oscuridad y la convierta en
tinieblas. 17Pero si no escucháis esto,
mi alma llorará en secreto a causa de vuestra
soberbia. Mis ojos llorarán amargamente y derramarán
lágrimas, porque el rebaño de Jehovah es tomado
cautivo.
18 Di al rey y a la reina madre: "Humillaos, sentaos en tierra, porque la corona de vuestra gloria caerá de vuestras cabezas. 19Las ciudades del Néguev han sido cerradas, y no hay quien las abra. Todo Judá es llevado cautivo, llevado cautivo del todo.
20 "Alza tus ojos y observa a los que vienen del norte. ¿Dónde está el rebaño que te fue dado, la grey de tu gloria? 21¿Qué dirás cuando Dios designe como jefes sobre ti a tus amigos, a quienes tú misma enseñaste? ¿No te sobrevendrán dolores como de mujer que da a luz? 22 Cuando digas en tu corazón: ’¿Por qué me ha sobrevenido esto?’, sabe que por tu mucha maldad fueron levantadas tus faldas y fueron desnudados tus talones. 23¿Podrá el negro cambiar de piel y el leopardo sus manchas? Así tampoco vosotros podréis hacer el bien, estando habituados a hacer el mal.
24 "Por tanto, os esparciré al viento del desierto como al tamo que pasa. 25Esta es tu suerte, la porción que recibes de mi parte por tu autosuficiencia, dice Jehovah; porque te olvidaste de mí y confiaste en la mentira. 26También yo levantaré tus faldas sobre tu cara, y será vista tu vergüenza: 27tus adulterios, tus relinchos, la infamia de tu prostitución. Sobre las colinas en el campo he visto tus abominaciones. ¡Ay de ti, oh Jerusalén! ¿Hasta cuándo no te purificarás en pos de mí?"
Versículos de Jeremías 13 - El Cinto de Lino
El cinto podrido; así pudriré la soberbia de Judá. El versículo más destacado de este capítulo es «¿Podrá cambiar el etíope su piel o el leopardo sus manchas?» — Jeremías 13:23. Descubra el significado, contexto y enseñanza de este pasaje bíblico en la versión Reina-Valera 2009.